Tabaco y Ron - un maridaje de fortalezas
A veces, algunos prefieren disfrutar el momento de fumar acompañados únicamente por la incomparable gama de sabores y aromas del puro. En otras ocasiones pueden gustar de compartir su disfrute junto con otros productos, que al combinarlos con el puro, enriquecen y aportan nuevas sensaciones y sabores en sus papilas gustativas.
Generalmente el enfoque más tradicional para seleccionar un maridaje es proponer dos productos de fortalezas similares, para así asegurarse de que ninguno de los 2 opaca al otro. Consecuentemente sería apropiado degustar un puro de gran fortaleza con un ron poderoso añejado por largos años en barricas de roble. En cualquier caso los opuestos también pueden atraerse, por lo que no debemos evitar por ejemplo degustar un puro fuerte con un brandy de perfil más suave.
El ron y el tabaco tienen una historia común. La caña de azúcar, traída por los colonizadores y materia prima de la bebida, y la planta oriunda de América fueron durante años dos de las principales fuentes económicas del Caribe y contribuyeron al proceso de mestizaje de la región.
Esa relación no se ha debilitado. Todo lo contrario. La fuerza del tiempo y el peso de la tradición la han fortalecido a tal punto que la imagen de un cigarro puro junto a una copa de ron resulta de lo más natural. Se trata de un maridaje por asociación geográfica, que se deriva de su historia en común y del hecho de nacer bajo las mismas condiciones climatológicas y de terreno.
Cuando el fumador de puros hace soluble el humo en la boca, es decir, cuando el humo entra en contacto con la saliva y cambia el Ph, se requiere una bebida que “limpie un poco” el paladar y que aporte cierto dulzor, una función que cumplen bien las bebidas destiladas como el ron.
Los placeres del tabaco y el ron empiezan antes de que se lleve a la boca cualquiera de los dos. El experto estudia y disfruta el tabaco desde que lo tiene frente a sus ojos: ve si hay defectos en su torcedura, analiza su aroma cuando está apagado, así como el olor que desprende al encenderlo. Del ron también puede decirse que entrega información visual, aunque no tan técnica como la que ofrece un vino, antes de que se proceda al análisis de su aroma y sabor.
Todo ese proceso permite identificar los aromas presentes en ambos productos (si es madera, café o frutas) y establecer la combinación perfecta.
El Ron es elaborado de la siguiente manera: la caña de azúcar es triturada en el trapiche, que es un molino que permite el prensado de diversos frutos. El líquido resultante es calentado hasta una temperatura próxima al punto de ebullición. Más tarde es enfriado, y luego son retirados los sedimentos. Nuevamente el jugo es sometido al calor, y de nueva cuenta se vuelve a enfriar. Resultado de estas operaciones es un jarabe espeso, de color oscuro, casi libre de impurezas. Enseguida se procede a centrifugar, hasta separar los cristales de azúcar, empleados en la fabricación de edulcorantes. Los residuos, después de retirar los azúcares cristalizados, son llamados melazas. Con ellos, una vez fermentado el jugo y sometido a proceso de destilación, se elabora otra clase de ron, de menor calidad y finura. Las cañas que fueron prensadas y trituradas reciben el nombre de bagazos, y son utilizadas como combustible, después de haber sido secadas, para calentar los alambiques.
El jugo es fermentado, y posteriormente destilado, en alambiques de olla o de columna, y de este proceso es obtenido un destilado -aguardiente-, el cual puede ser añejado en barricas de roble durante algunos años, o bien ser comercializado sin envejecimiento, como ron blanco.
Los cigarros (puros) son, hablando en términos generales, de dos clases: hechos a mano y hechos en máquina. Los primeros, elaborados a mano, son indudablemente de calidad superior a los segundos, ya que están confeccionados con cinco hojas de tabaco: tres constituyen la tripa o relleno; una más para envolver la tripa, llamada capote, y otra para la capa, la envoltura final de los puros. Los que fueron hechos en serie, en una fábrica, llevan picadura de hoja de tabaco como relleno. Existen, igualmente, diferencias dadas por el grosor (llamado cepo) del puro; y por la longitud (formato, tamaño).
En cualquier caso lo esencial es encontrar combinaciones de grandes productos que agraden a tu paladar y nosotros estamos aqui para recomendarte siempre lo mejor. Ven y convierte en un experto y conoce todo acerca de estos secretos, que te llevarán a experimentar todas estas sensaciones de sabores en su máxima expresión.

